
Sevilla, una carpa de grandes dimensiones en el descampado de una universidad pública, 220 jóvenes de entre 20 y 26 años (aproximadamente)...y no, aunque parezca raro, no es un macrobotellón. La pasada semana, del 14 al 19 de abril, 220 jóvenes de toda España se han congregado en la capital andaluza para realizar la primera simulación que se hace en España del Congreso.
Bajo la dirección de Antonio Dorado y el resto de equipo de organización de este evento, las personas que hemos asistido hemos tenido la oportunidad de debatir 4 proposiciones de ley, un real decreto-ley y distintas proposiciones no de ley. Primero, defendiéndolas en el hemiciclo improvisado para la ocasión; y, más adelante, discutiéndolas en comisiones, no exentas de negociaciones políticas al más puro estilo patrio, con alianzas entre nacionalistas y no nacionalistas, dejando a un lado la ideología según convenía el momento, a fin de sacar adelante una ley u otra.
El Gobierno simulado se adelantó a nuestros tiempos y tenía a una mujer al frente. No se libró ésta de las críticas por parte de los distintos grupos a su gestión ineficaz en opinión de algunos e incluso de un intento de moción de censura que finalmente no se llevó a cabo. Asimismo, fuimos testigos del cese de un ministro más rápido de la historia (no llegó a dos días) y, como punto negativo, una diputada tuvo que ser expulsada del hemiciclo tras ser llamada al orden varias veces, y algún otro diputado abandonó el hemiciclo con malos humos. No obstante, no se asombren, qué esperaban, esto es el Congreso simulado, para lo bueno y para lo malo. Aunque ya les adelanto que ojalá el congreso real se pareciera un poco al simulado la pasada semana.
No sé si emulando también al congreso real o no, el buen rollo fue la nota predominante durante la simulación. Diputados de ALCE (Alianza Liberal Conservadora Española), de FSD (Federación Social Demócrata), CI (Coalición de Izquierdas), FPV (Fuerza del Pueblo Vasco), LC (Liga Catalana Democrática) y PT (Partido Transversalista) tuvieron tiempo para irse juntos de fiesta, forjar buenas amistades e incluso para algún escarceo amoroso que no detallaré en estas líneas (qué quieren, somos jóvenes y ya se sabe en primavera...).
Durante esta semana, fueron unos cuantos políticos andaluces quienes nos visitaron y vieron asombrados, a la par que felices, que la juventud, o una parte de ella, aún está dispuesta a pagar 90 euros de su bolsillo, comprarse un billete e irse a Sevilla a estar trabajando de 9 de la mañana a 8 de la noche en algo que no deja de ser una simulación y por lo que, obviamente, nadie iba a ser remunerado. En definitiva, estos días pasados se vivió en Sevilla el encuentro de la futura clase política de nuestro país, o parte de ella. Personalmente, y no porque yo estuviera entre aquellos jóvenes, no pinta nada mal.
Por si alguno tiene curiosidad, entre los políticos que se pasearon por la simulación para tratar algunos temas de actualidad (y, por qué no decirlo, para darnos un mitin en ciertos casos fuera de lugar) fueron Evangelina Naranjo, Consejera de Justicia, Antonio R. Torrijos, Primer Teniente de Alcalde Ayuntamiento de Sevilla (IU), Juan Ignacio Zoido, Parlamentario Andaluz, Portavoz municipal Partido Popular, Ayto.de Sevilla, Carlos Rojas, Portavoz Parlamentario de justicia (PP-A), Miguel Ángel Arauz, Senador PP por Sevilla, Felipe Alcaraz, Presidente Ejecutivo del Partido Comunista de España y portavoz federal de Izquierda Unida, y otros tantos.
Los temas que se abordaron durante la simulación fueron los siguientes: la crisis económica actual, el aborto, la laicidad del Estado, la descentralización de la justicia, la seguridad ciudadana, la defensa del castellano, la paridad, la reforma del senado y la del Régimen Electoral General, etc.
A título personal me quedé gratamente sorprendido por el nivel de oratoria que demostraron algunos de los participantes en la SICE, muy superior al de tantos políticos que vemos a diario en televisión. Asimismo, resultó interesante ver que algunos participantes de SICE, al ser metidos en grupos parlamentarios no afines a su ideología, lejos de amargarse por ello, cumplieron su papel perfectamente y nadie notó que realmente estaban en el partido equivocado. A modo de curiosidad, el diputado del grupo socialista que defendió con uñas y dientes el real decreto-ley presentado por el Gobierno era, probablemente, más liberal que el que os escribe. Y uno de los diputados más destacados, y ganador del premio a "mejor diputade de Sice 2009", fue un joven de derechas que para quien no le conocía pasaba por un enfurecido comunista que atizaba sin ton ni son al grupo ALCE (similar al PP real).
Por último, no puedo despedirme sin agradecer a las instituciones políticas de Sevilla y la universidad Pablo de Olavide el apoyo que han dado a esta iniciativa, a la organización por llevar a cabo este proyecto muy correctamente y a Sevilla en general, y a su gente, por habernos tratado tan bien a aquellos, que como el que escribe, acudió desde Madrid y otros puntos de la geografía española a esta ciudad, de la que guardo un muy buen recuerdo y espero visitar, como muy tarde, el año que viene para Sice 2010.